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MASTER EN EDUCACIÓN FINANCIERA

A través del máster en educación financiera dotamos a las personas de las competencias necesarias para gestionar sus finanzas ya sea tanto a nivel personal, como lo es en sus empresas.
Mediante la enseñanza de conceptos económicos y financieros, ayudamos a las personas y empresas a tomar mejores decisiones sobre cómo administrar sus recursos contribuyendo así a la seguridad y protección de sus finanzas y patrimonio. Prevenir los riesgos es ir un paso por delante, entendamos la palabra riesgos como oportunidades de negocios, donde poder ser aún más productivos y rentables. Disponer de las herramientas necesarias para gestionar situaciones complejas y no tan complejas a través de Risk Montecarlo, o por inteligencia artificial dotan a las personas de patrones de comportamiento que mejoraran su economía. Diversificar las inversiones para minimizar los riesgos, elaborar tu plan de negocios personalizado para
protegerlo de forma fiscal, y maximizar la rentabilidad de cada una de las operaciones.

TRANSFORMAR UNA CRISIS EN OPORTUNIDAD

Un 48% de las empresas falla en sus estrategias por falta de indicadores de negocio que no siguen un plan. Definir objetivos que tienen que ver con el rumbo de la empresa y lo que busca lograr y, posteriormente, convertirlos en indicadores y medirlos. Las empresas deben saber hacia dónde se quieren mover y si tienen capacidad de ejecución, así como contar con una planeación estratégica y económica que les permita implementar los cambios en toda la organización. Esa estrategia se debe estructurar de manera sencilla para poderla comunicar a las personas, y a posterior liderada de forma ordenada según los pasos estipulados en los procesos previamente trabajados. El nuevo modelo convoca a la gente a emplear una brújula y un conjunto de principios y valores para crear medios con los cuales alcanzar los fines.

La tendencia natural de la mayoría de las organizaciones es la de pronosticar extrapolando tendencias y llamar a eso “planificación estratégica”. Una buena planificación estratégica refleja tanto la visión como la corriente. Asegúrate de que tu rumbo estratégico no se aparte de tu misión y de que refleje tu visión y valores, y refleje también la realidad del medio, la corriente, para no producir bienes y servicios obsoletos. Generar y mantener ese equilibrio es una ardua tarea. Demanda muchísimo juicio y sabiduría. Requiere de un radar social en relación con la corriente. También exige un profundo compromiso y conciencia respecto del sistema de valores.