
Andrés Hassen
Soy economista y director financiero en ARH ECONOMIST, una empresa dedicada al desarrollo de negocios y al asesoramiento financiero para empresas nacionales e internacionales. Cuento con más de 15 años de experiencia en el sector financiero, donde he liderado la planificación, la ejecución y el control de la estrategia financiera, alineada con el presupuesto y los objetivos de la organización.
Mi misión es garantizar la sostenibilidad, la liquidez y la viabilidad de las empresas que represento, optimizando los recursos económicos, evaluando y gestionando los riesgos, y aprovechando las oportunidades del mercado. Para ello, me apoyo en una visión global y tecnológica, que me permite analizar los datos y las tendencias locales y globales, y adaptarme al entorno volátil y competitivo. Gracias a mi formación como MBA y a mis estudios en el exterior, tengo una amplia perspectiva y un enfoque innovador. Mi pasión es el crecimiento futuro, por eso trabajo de forma externa y ordenada con un plan que nos permita cumplir los resultados esperados, siempre teniendo en cuenta las necesidades y expectativas de los clientes.
MASTER EN EDUCACIÓN FINANCIERA
A través del máster en educación financiera dotamos a las personas de las competencias necesarias para gestionar sus finanzas ya sea tanto a nivel personal, como lo es en sus empresas.
Mediante la enseñanza de conceptos económicos y financieros, ayudamos a las personas y empresas a tomar mejores decisiones sobre cómo administrar sus recursos contribuyendo así a la seguridad y protección de sus finanzas y patrimonio. Prevenir los riesgos es ir un paso por delante, entendamos la palabra riesgos como oportunidades de negocios, donde poder ser aún más productivos y rentables. Disponer de las herramientas necesarias para gestionar situaciones complejas y no tan complejas a través de Risk Montecarlo, o por inteligencia artificial dotan a las personas de patrones de comportamiento que mejoraran su economía. Diversificar las inversiones para minimizar los riesgos, elaborar tu plan de negocios personalizado para
protegerlo de forma fiscal, y maximizar la rentabilidad de cada una de las operaciones.
TRANSFORMAR UNA CRISIS EN OPORTUNIDAD
Un 48% de las empresas falla en sus estrategias por falta de indicadores de negocio que no siguen un plan. Definir objetivos que tienen que ver con el rumbo de la empresa y lo que busca lograr y, posteriormente, convertirlos en indicadores y medirlos. Las empresas deben saber hacia dónde se quieren mover y si tienen capacidad de ejecución, así como contar con una planeación estratégica y económica que les permita implementar los cambios en toda la organización. Esa estrategia se debe estructurar de manera sencilla para poderla comunicar a las personas, y a posterior liderada de forma ordenada según los pasos estipulados en los procesos previamente trabajados. El nuevo modelo convoca a la gente a emplear una brújula y un conjunto de principios y valores para crear medios con los cuales alcanzar los fines.
La tendencia natural de la mayoría de las organizaciones es la de pronosticar extrapolando tendencias y llamar a eso “planificación estratégica”. Una buena planificación estratégica refleja tanto la visión como la corriente. Asegúrate de que tu rumbo estratégico no se aparte de tu misión y de que refleje tu visión y valores, y refleje también la realidad del medio, la corriente, para no producir bienes y servicios obsoletos. Generar y mantener ese equilibrio es una ardua tarea. Demanda muchísimo juicio y sabiduría. Requiere de un radar social en relación con la corriente. También exige un profundo compromiso y conciencia respecto del sistema de valores.
(IA) INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y COMO INFLUYE EN LAS EMPRESAS
Hace algunos años la inteligencia artificial (IA) podría parecer muy futurista. Pero en la actualidad es común encontrar herramientas y aplicaciones basadas en algoritmos de la IA en diferentes campos del día a día y con distintos fines: como generador de contenidos (conocida como IA generativa y desarrollada en programas como Chat GPT, de Microsoft, o Bard, de Google); ordenadores que juegan ajedrez y que son capaces de vencer a humanos; asistentes personales digitales, navegadores que indican la mejor ruta y miles de ejemplos más.
A grandes rasgos, la inteligencia artificial se refiere al desarrollo de sistemas capaces de aprender, planear o resolver problemas de una forma similar a como lo hacen los humanos.
Para que un dispositivo electrónico o software tenga inteligencia artificial necesita de datos y algoritmos capaces de tomar decisiones. Los primeros los puede recibir a través de internet, aplicaciones de big data o conectándose directamente con otros dispositivos para intercambiar información. Los segundos, en cambio, son una serie de instrucciones con las que han sido programados para que creen conductas o patrones según los diferentes datos que reciben.

