Andrés Hassen

Andrés Hassen

Director Financiero

Soy economista y director financiero en ARH ECONOMIST, una empresa dedicada al desarrollo de negocios y al asesoramiento financiero para empresas nacionales e internacionales. Cuento con más de 15 años de experiencia en el sector financiero, donde he liderado la planificación, la ejecución y el control de la estrategia financiera, alineada con el presupuesto y los objetivos de la organización.

Mi misión es garantizar la sostenibilidad, la liquidez y la viabilidad de las empresas que represento, optimizando los recursos económicos, evaluando y gestionando los riesgos, y aprovechando las oportunidades del mercado. Para ello, me apoyo en una visión global y tecnológica, que me permite analizar los datos y las tendencias locales y globales, y adaptarme al entorno volátil y competitivo. Gracias a mi formación como MBA y a mis estudios en el exterior, tengo una amplia perspectiva y un enfoque innovador. Mi pasión es el crecimiento futuro, por eso trabajo de forma externa y ordenada con un plan que nos permita cumplir los resultados esperados, siempre teniendo en cuenta las necesidades y expectativas de los clientes.

(IA) INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y COMO INFLUYE EN LAS EMPRESAS

Hace algunos años la inteligencia artificial (IA) podría parecer muy futurista. Pero en la actualidad es común encontrar herramientas y aplicaciones basadas en algoritmos de la IA en diferentes campos del día a día y con distintos fines: como generador de contenidos (conocida como IA generativa y desarrollada en programas como Chat GPT, de Microsoft, o Bard, de Google); ordenadores que juegan ajedrez y que son capaces de vencer a humanos; asistentes personales digitales, navegadores que indican la mejor ruta y miles de ejemplos más.

A grandes rasgos, la inteligencia artificial se refiere al desarrollo de sistemas capaces de aprender, planear o resolver problemas de una forma similar a como lo hacen los humanos.

Para que un dispositivo electrónico o software tenga inteligencia artificial necesita de datos y algoritmos capaces de tomar decisiones. Los primeros los puede recibir a través de internet, aplicaciones de big data o conectándose directamente con otros dispositivos para intercambiar información. Los segundos, en cambio, son una serie de instrucciones con las que han sido programados para que creen conductas o patrones según los diferentes datos que reciben.

TIN y TAE: ¿CUÁL ES EL PRECIO DE UN PRÉSTAMO BANCARIO?

A la hora de ir a pedir un préstamo, debemos tener en cuenta principalmente dos cosas: el Tipo de Interés Nominal (TIN), que es el precio que pagamos por el dinero prestado, y la Tasa Anual Equivalente (TAE), que engloba las comisiones, el plazo de la operación y el propio TIN del crédito que queremos solicitar.

¿Cuál es la diferencia entre TIN y TAE?

El Tipo de Interés Nominal o TIN es el precio que pagamos por un préstamo, es decir, el dinero que tenemos que pagar al banco por el capital prestado. El TIN es, por lo tanto, un porcentaje específico de la cantidad total prestada por una entidad bancaria para establecer los parámetros de una operación financiera como puede ser un préstamo hipotecario.

De forma general, el TIN se calcula de manera mensual. El TIN debe estar indicado en cualquier contrato de productos bancarios como depósitos, préstamos, créditos o hipotecas, ya que es el precio que estamos pagando por ellos.

CREACIÓN Y VIBRACIÓN SOBRE LO QUE PENSAMOS Y DECIMOS

Los seres humanos, por lo general, no somos lo suficientemente conscientes de cuánta energía poseen las palabras que elegimos para comunicarnos en este caso llevado a la comunicación con nosotros mismos (mente) y luego con las personas que nos rodean (empleados, amigos etc). Si damos una oportunidad a la idea de que somos pura energía en un universo de energía, aceptaremos que los términos para expresar nuestras sensaciones, emociones y vivencias constituyen una determinada frecuencia vibratoria energética, que influye activamente sobre nuestras vidas y por ende en el éxito de las actividades que realizamos en las empresas.

Los seres humanos evolucionamos a través de las vibraciones y estas provienen de nuestras emociones. Un sentimiento positivo aumenta nuestra frecuencia de vibración, mientras que uno de negativo nos induce a una baja vibración.