
Andrés Hassen
Soy economista y director financiero en ARH ECONOMIST, una empresa dedicada al desarrollo de negocios y al asesoramiento financiero para empresas nacionales e internacionales. Cuento con más de 15 años de experiencia en el sector financiero, donde he liderado la planificación, la ejecución y el control de la estrategia financiera, alineada con el presupuesto y los objetivos de la organización.
Mi misión es garantizar la sostenibilidad, la liquidez y la viabilidad de las empresas que represento, optimizando los recursos económicos, evaluando y gestionando los riesgos, y aprovechando las oportunidades del mercado. Para ello, me apoyo en una visión global y tecnológica, que me permite analizar los datos y las tendencias locales y globales, y adaptarme al entorno volátil y competitivo. Gracias a mi formación como MBA y a mis estudios en el exterior, tengo una amplia perspectiva y un enfoque innovador. Mi pasión es el crecimiento futuro, por eso trabajo de forma externa y ordenada con un plan que nos permita cumplir los resultados esperados, siempre teniendo en cuenta las necesidades y expectativas de los clientes.
RATIOS ECONOMICOS QUE DEBES SABER DE TUS RESULTADOS DE CUENTA
Las empresas que negocian sus acciones en un mercado regulado, como por ejemplo el español o el de otro país de la Unión Europea, deben hacer una presentación de resultados financieros con una periodicidad establecida (generalmente trimestral / semestral).
Se trata de un informe en el que se pone en conocimiento público y de forma detallada la evolución de su actividad económica, contemplando, entre otros, los ingresos, costes, rentabilidad, así como la manera en la que se produjeron dichas cifras.
Esta información resulta útil para los accionistas e inversores con el fin de conocer el estado de su inversión. Por ello, te explicamos algunos de los términos más importantes.
Beneficio: es la ganancia obtenida de la actividad económica durante el ejercicio fiscal y se calcula sumando los ingresos totales y restando, posteriormente, los costes totales incluyendo gastos de explotación y provisiones por insolvencias entre otros. Es decir, se trata de la cantidad de dinero que queda tras descontar todos los gastos y los impuestos.
Beneficio atribuido: es la ganancia que es directamente atribuible a la sociedad dominante sobre la base del % de propiedad en las distintas sociedades.
BPA: significa “beneficio por acción” y es un término muy utilizado por los inversores para, como su propio nombre indica, conocer la porción de beneficio que tiene una acción y evaluar así su rendimiento. Para su cálculo, se divide el beneficio de la compañía entre el número total de acciones de la empresa.
DPA: se trata del dividendo por acción y representa la cantidad del beneficio neto de la empresa que se distribuye en forma de dividendo entre sus accionistas. Se determina dividiendo el beneficio atribuido de la compañía entre la cantidad de acciones disponibles.
QUÉ ES UN FONDO DE INVERSIÓN
Un fondo de inversión es un instrumento financiero que concentra las diversas aportaciones llevadas a cabo por un grupo de personas que ha decidido invertir cierta cantidad de dinero.
Se trata, por lo tanto, de una Institución de Inversión Colectiva (ICC) que se constituye como resultado de todas las contribuciones llevadas a cabo por los inversores. El total de todas estas aportaciones se invierte en distintos instrumentos financieros de diferentes tipos. ¿Y qué podemos obtener al invertir en fondos de inversión? Al apostar por este instrumento,el inversor tiene acceso a mercados a los que le resultaría muy difícil acceder de forma individual. Además, los fondos ayudan a diversificar las inversiones. Al mismo tiempo, al decantarse por ellos, los ahorros quedan en manos de profesionales que gestionan las inversiones y analizan las oportunidades de mercado con el objetivo de buscar las mejores opciones y saber cuándo es más rentable.
Una de las ventajas de los fondos de inversión es que brindan la posibilidad de que los inversores puedan acceder a distintos mercados financieros e invertir en diferentes activos, diversificar inversiones y plazos y desarrollar estrategias. Al mismo tiempo, ofrecen un alto grado de flexibilidad a la hora de su liquidación o traspaso, así como beneficios fiscales en muchas geografías.A la hora de invertir en fondos de inversión, entran en escena una serie de figuras clave, sin las cuales la función no puede comenzar. Estas figuras son, en primer lugar, la persona que lleva a cabo la inversión, a la que llamaremos partícipe; después, como asesora, interviene una sociedad gestora, cuya finalidad es invertir el capital que los partícipes han decidido destinar a los activos financieros que forman parte de la cartera del fondo de inversión como pueden ser, por ejemplo, los fondos de renta fija o los de renta variable. Dicha sociedad gestora tendrá, a su vez, una gama de productos donde se recogerán las características y las condiciones de dicho fondo. Por último, interviene una entidad depositaria, cuyo fin es custodiar el dinero, es decir, el patrimonio del fondo, y que, al mismo tiempo, se hace cargo del control de todas las actividades de la gestora, en nombre de los ya mencionados partícipes.
QUE SON LAS CRIPTOMONEDAS
Una criptomoneda es un activo digital que emplea un cifrado criptográfico para garantizar su titularidad y asegurar la integridad de las transacciones, y controlar la creación de unidades adicionales, es decir, evitar que alguien pueda hacer copias como haríamos, por ejemplo, con una foto. Estas monedas no existen de forma física: se almacenan en una cartera digital. Las criptomonedas cuentan con diversas características diferenciadoras respecto a los sistemas tradicionales: no están reguladas ni controladas por ninguna institución y no requieren de intermediaros en las transacciones. Se usa una base de datos descentralizada, blockchain o registro contable compartido, para el control de estas transacciones. Al hilo de la regulación, las criptomonedas no tienen la consideración de medio de pago, no cuentan con el respaldo de un banco central u otras autoridades y no están cubiertas por mecanismos de protección al cliente como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores.
En cuanto a la operativa de estas monedas digitales, es muy importante recordar que una vez que se realiza la transacción con criptomonedas, es decir, cuando se compra o vende el activo digital, no es posible cancelar la operación porque el blockchain es un registro que no permite borrar datos. Para “revertir” una transacción es necesario ejecutar la contraria. Ya que estas monedas no están disponibles de forma física, hay que recurrir a un servicio de monedero digital de criptomonedas, que no está regulados para almacenarlas.

